CCC - PLAN NACIONAL DE DISCIPULADO

PASO 4. ACONSEJAR

por gonzalo vega

Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer (Ex 18:18b-19).

Estas palabras que recibió Moisés de boca de su suegro, encierran una muy buena definición de "cómo aconsejar".

Cada cristiano conforme avanza en su vida espiritual, una vez que ha hecho el hábito de oración y de leer la Palabra, le surgirán dudas, que sólo la Biblia le podrá responder. Y de nuestra consejería bíblica dependerá que se forme el futuro discípulo.

¿Cómo aconsejar?

Cuatro pasos esenciales para este trabajo:

u Ex 18:9 : Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré (dice el Espíritu Santo), y Dios estará contigo. La certeza de que Dios está con nosotros cuando aconsejamos, depende de que oigamos Su Voz, al través de la Escritura. Yo te aconsejaré a ti, dice Dios, para que tú aconsejes... y Yo estaré contigo!

De ahí la necesidad de dar consejo, no desde nuestro propio sentir, sino desde el pensamiento y sentir del Espíritu Santo.

Hemos de Oír Su Voz, porque El es el único Consejero, como dice Isaías: ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová o le aconsejó enseñándole? ¿A quien pidió consejo? (Is 40:13). Nadie puede aconsejar a Dios; El es el único que puede aconsejar, porque El hizo la vida y creó al hombre. Pero ¿qué ha hecho el hombre? aconsejar a otros pero de sí mismo... En este tiempo hay: astrólogos, brujos, hechiceros, psicólogos, espiritistas, locutores, filósofos, teólogos, etc., que se han constituído "consejeros" y que dan recomendaciones desde su propio pensamiento, que por supuesto, llevan a error y engañan a miles de seres humanos (usted sabe quién está detrás de ellos).

Dice el profeta Jeremías: caminan en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y van hacia atrás y no hacia delante (Jer 7:24). No oyen al Espíritu Santo de Dios, porque tendrían que abandonar su pecado; mejor oyen la voz del enemigo o de sus teorías o religiones y dan consejos humanos, para así eludir algún compromiso y poder sostenerse económicamente. Por lo general, son gente perezosa que ha encontrado la forma de obtener ganancias ilícitas, comerciando con la ignorancia de quienes les consultan.

Dios se revela al través del profeta Isaías, como Consejero (Is 9:6) y por tanto sólo de El puede venir un consejo confiable. El Libro de Hebreos enseña que el consejo de Dios es inmutable (Heb 6:17), es decir, que no cambia; el consejo humano que es mutable, cambia todos los días, pero el consejo de Dios como es de El, es el mismo, ayer y hoy y por los siglos.

Por tanto, todo ser humano, nacido en este planeta, precisa del consejo, pero de Dios. Y el que está siendo discipulado, para aprender esa dependencia, precisará de alguien que le aconseje de parte del Señor, es decir, de uno de sus discípulos: ¡usted! ¿Advierte la responsabilidad de aconsejar?

Moisés lo sabía cuando decía: ...el pueblo viene a mi, para consultar a Dios (Ex 18:15). Un creyente, cuando se acerca a usted, está consultando a Dios. Por eso, nosotros no podemos darle una opinión personal, sino que estamos obligados a darle la opinión de Dios. Ellos vendrán a usted... ¡para consultar a Dios!

v (Mismo v19): Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Este segundo paso tiene relación con el primero. Hemos de estar delante de Dios, es decir, no hacer nada a sus espaldas. Al someter a El los asuntos que estamos aconsejando, es como oiremos "su" Voz y "su" consejo ¿Cómo?

Escuchamos a Dios o por su Palabra, o por profecía, o por revelación. David escribió: Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia (Sal 16:7). Podemos recibir revelación del Espíritu Santo a nuestro espíritu, cuando andamos en plena comunión con El. Esto está escrito en Job 33: 14-16 : Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres; cuando se adormecen sobre el lecho. Entonces revela al oído de los hombres y les señala su consejo.

Sólo tenemos que estar delante de Dios y someter a El los asuntos; y entonces es El quien nos aconseja y oímos su voz

w Ex 18:20 : Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes... es decir, la Palabra de Dios. El aconsejamiento se basa siempre y sólamente en un Libro: la Biblia.

Así como un enfermo, cuando va al médico, sale con una receta para surtir en la farmacia, el creyente, cuando nos pide consejo, debe salir con una nota, para surtirla en la Biblia: las ordenanzas y las leyes, o que es lo mismo, los preceptos y los estatutos sobre los cuales la persona va a encontrar la solución a su problema; donde va a encontrar las respuestas que le van a volver a la felicidad o la paz que perdió por la ignorancia, por seguir una tradición, o por el pecado.

Para ello, todo consejero, bebe conocer bien la Biblia y tener en mente un "botiquín de primeros auxilios" espirituales, o toda una "botica" para una cirugía espiritual profunda

Y no se trata de actuar por "experiencia"; la clave está en que usted

esté por el pueblo delante de Dios y someta a El los asuntos... y Dios le suplirá la falta de experiencia. Dios nos ofrece en Exodo 4:12: Ahora, pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar...

Y eso implica estar en la Biblia, mínimo dos horas diarias para leer, estudiar, escudriñar...

x Continuando en Ex 18:20 : ...y muéstrales el camino!

Esto puede entenderse de varias maneras:

a) Mostrar el Camino, es mostrar a Jesucristo vivo y resucitado; es meter al que aconsejamos al evangelio, para que al aplicar principios evangelísticos a su vida, reciba no sólo consejo, sino bendición

b) Mostrar el camino, es decirles, por donde deben andar, es decir, que nosotros hemos de ser ejemplo para ellos (el discípulo va delante del que es discipulado), de la misma manera que el Maestro, iba siempre delante de sus discípulos, para darles ejemplo

c) Mostrar el camino, es enseñar la forma práctica de aplicar el consejo bíblico; por eso dice ahí al final del versículo 20: por donde deben andar y lo que han de hacer...

El aconsejar no funciona, si no mostramos al aconsejado cómo obtener resultados prácticos : lo que tiene que hacer... por ejemplo, alguien nos dice:

- Hermano, tengo este problema ¿qué hago?

- Hay quien sólo le dice: "pues... ponte a orar, hermano..."

Eso no es un consejo, por supuesto que el otro debe someter su problema al Señor, pero como todavía no sabe cómo recibir el consejo directo de Dios, acude a nosotros, para que le ayudemos a recibirlo y nosotros tenemos que oírlo primero, entender bien el problema, para después ubicar su asunto en la Biblia y darle sólo una solución bíblica. Seremos no nosotros quienes aconsejamos, sino Dios quien le guíe u oriente.

Si aconseja el hombre, el problema continuará, pero si es Dios el que aconseja y si se siguen sus instrucciones, seguro que el problema se resuelve.

¿Recuerda usted por qué Faraón tuvo tanto éxito en Egipto? porque tenía junto, a un muy buen consejero: José...

¿De dónde sacaba José tal sabiduría? de su comunión constante con el Señor. Dios le hablaba a Faraón por sueños, pero a Faraón le era imposible entender; necesitaba de un consejero como José

¿Qué hizo José? Se ponía entre Dios y Faraón... ¿Qué hizo Moisés? ponerse entre Dios y el pueblo... (Dice Moisés: Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros, para declararos la palabra de Jehová... Dt 5:5a) ¿Qué tenemos que hacer nosotros? ponernos entre Dios y el que estamos discipulando o aconsejando, para declararle la Palabra de Dios.

Ahora, lo más curioso es que la gente pide consejo "de lo mismo". Los problemas del ser humano son comunes ¿Cuáles son los principales problemas sobre los que vamos a aconsejar?:

Decisiones, conflictos conyugales, problemas familiares, salud, escasez, fe, angustia, depresión, pecados sexuales (el mundo canta mentiras tales como "tengo un pecado nuevo que quiero estrenar contigo..."). Todos los pecados del hombre están registrados en la Biblia, junto con todas las soluciones. Y sólo hay tres formas de pecar: contra Dios: contra el prójimo y contra uno mismo. Nada hay nuevo debajo del sol... (Ec 1:9). Cambian los actores, las circunstancias, los tiempos o la geografía, pero los pecados son los mismos y esto, desde Adán.

Saber esto, facilita mucho la tarea de aconsejar, aunque no hablamos tanto de "recetas", cuanto de revelación específica del Espíritu Santo, según el asunto y según la persona necesitada de consejo.

Ahora, de entre la gente que se acerca para ser orientada, suele haber algunos astutos o mañosos. Hay quienes buscan consejo pero para su propia conveniencia y recorren a varios consejeros hasta dar con quien les dé "el consejo que quieren oír". Cuidado con ellos; hay que detectarlos, porque no quieren la solución y sólo roban tiempo.

Hay otros que buscan consejo, mintiendo en los detalles. Otros, que quieren oír el consejo, pero no hacerlo. Otros, que buscan "recetas de cocina", es decir que el consejero haga todo por ellos; si no sale la "receta", el consejero tuvo la culpa, pero si sale bien la receta, es entonces que el aconsejado es muy "listo"... Pero lo importante es que todos demos la gloria a Dios.

Independientemente de todo esto, el consejo puede ser bueno, o puede ser malo. Cuando viene de los hombres, es malo; cuando viene de Dios, bendice. Cuidado con los solteros, al tratar de aconsejar matrimonios; se dejarán llevar por teoría o por impulso y no por reflexión o por experiencia ¿Cómo aconsejarán parejas, si son solteros?

Dice el salmo: Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos (Sal 1:1). Tenemos la obligación de buscar un buen consejo, o de dar consejo que pueda bendecir al que lo busca; y ese consejo está sólo en Dios, por su Palabra.

¿Quién aconseja al soltero? Dice Proverbios 13:1 : El hijo sabio recibe el consejo del padre; Mas el burlador no escucha las reprensiones. Y en capítulo 15:5 agrega: El necio menosprecia el consejo de su padre; Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.

Habrá quien pregunte: ¿Y si el papá no es cristiano? Se le toma parecer y se recibe consejo de un varón cristiano, en quien se pueda confiar, que pueda dar el consejo de Dios

¿Quién aconseja al varón casado? Jesucristo, su cabeza. El evangelio tiene todos los consejos precisos; sólo hay que abrirlo... ¡y es gratis!

Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer... Servidores y discípulos: ¡manos a la obra!...

* LA BASE DE DATOS

Leemos en el libro de los Hechos: Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

El manejo de información sirve para aconsejar en tres formas:

a) Por don de ciencia, o por una revelación del Espíritu Santo, sin que la persona comente nada de sus hechos.

b) Recibiendo de la persona algunos datos esenciales del problema sin entrar en detalles y sin ninguna anotación

c) Tomando de ella y en conformidad mutua, una base escrita con datos específicos del problema.

Para un seguimiento adecuado o un tratamiento prolongado, se hace necesario levantar una base de datos. Según la necesidad, pueden solicitarse en tres áreas:

a) Generales: - Nombre completo (dos apellidos y apellido de casada) Domicilio, colonia, Delegación o Municipio, Código postal

Entidad, Teléfono particular o empresarial. Fax o Correo electrónico.

- Edad, estado civil, número de hijo en su familia, con quien vive, padres creyentes o incrédulos, Iglesia, tiempo de asistir, quién es su pastor o su discípulador.

- Fechas de salvación, Bautismo en agua, Bautismo en Espíritu Santo, Cursos bíblicos, etc

- Si es casado, fecha y tipo de boda, hijos, edades, etc.

b) Particulares. Estos se solicitan de acuerdo al tipo de consulta:

- Actividad. Escuela: Plantel, año escolar, carrera, promedio

- Trabajo: Empresa, puesto, antigüedad

- Relación (padres, amistades, noviazgo, desposorio, fam. política)

- Casa propia o alquilada.

- En caso de divorcio, causa de rompimiento, con quien viven los

hijos, si se les envía ayuda, si conocen su identidad (en caso

de varias uniones)

c) Especiales. Se solicitan sólo cuando son estrictamente necesarios

y si la consulta y el consultante lo amerita y aprueba

- Si no vive con los padres, con quién vive y por qué

- Pecados persistentes que estén afectando su problema

- Honorabilidad

- Actividad sexual. Métodos de anticoncepción o contracepción

Compañías, adulterios, aberraciones, etc

El manejo de la información es discreta y no se maneja hacia fuera, salvo que haya acuerdo con quien proporciona los datos. La discreción y a confidencialidad será absoluta, sobre todo cuando se toman datos escritos.

Se tendrán bajo llave y si se toman en computadora, con una clave privada de acceso.

2) PELIGROS.

a) Tomar esta actividad a la ligera. Se consulta la Biblia en todo tiempo, para que sea Dios y no el consejero quien oriente

b) Dar un consejo personal. El consejero no puede anteponer su propio consejo al consejo de Dios, El Espíritu Santo será quien lo haga

c) Recibir algo a cambio. Si el consejo es de Dios es El quien debe recibir la gloria o la acción de gracias. No se aceptarán regalos, ni dádivas a cambio del consejo, ni se hará en lugares públicos, como restaurantes, etc. No se puede sacar ventaja propia.

d) Dar el consejo que la gente quiere oír. Quien solicita el consejo, esperará un consejo a su conveniencia. Para ello, se analiza el planteamiento y se discierne espiritualmente y se da sólo el consejo bíblico, aunque no sea bien recibido por el solicitante

e) Usar de parcialidad. Es preciso escuchar las partes involucradas, para que la razón no sea para uno u otro, sino para Dios quien aconseja

f) Involucrarse en el caso. Un consejero está siempre fuera del caso; para ello ha de aconsejarse sólo a personas del mismo sexo, y el el consejo se hará sólo en pareja.

g) Indiscreción. Cada caso ha de guardarse como un secreto profesional. Es preciso ser sumamente reservado(a); la confidencialidad de los casos que se atienden, será absoluta. Nunca se mencionan datos ni la fuente de donde se obtienen.

h) Aconsejar en lo humano, en lugar de buscar lo que Dios dice. Hay tendencias a buscar consejo en filosofías o teologías particulares. Se evitará cualquier psicología aplicada, o idea humanística; se buscará sólo lo que la Biblia tiene escrito, debido a que contiene todas las soluciones a todos los problemas

i) Hacer distinciones. Cuidado con hacer diferencias entre quienes tienen mejor apariencia, o tienen mejor posición; se atenderá por igual a unos y otros.

j) Consejo sobre datos falsos. En esto conviene orar para que le Espíritu Santo revele cuando se falsean los datos aportados y evitemos dar el consejo que la gente quiere oír. La persona suele ocultar datos o falsearlos, pero lo que ellos no saben es que nosotros dependemos del Espíritu Santo para aconsejar.

3) FORMAS ESENCIALES.

La consejería puede ser :

a) Individual. El trato es directo y no se hace intervenir a ninguna persona para ello

b) Conyugal. Estarán presentes siempre los dos cónyuges, para evitar datos falsos o mentiras.

c) Familiar. Padres e hijos, familiares directos e indirectos, padrastros o hijastros, el grupo familiar intervendrá en la entrevista y se solicitará opinión de todos y de cada uno(a).

d) Espiritual. Las áreas específicas de consulta son: Dudas bíblicas

o doctrinales, controversias religiosas, tradiciones, dogmas, liturgias, nuevas experiencias espirituales, problemas que se presentan al aceptar la vida cristiana, renuncias, manifestaciones o secuelas de la antigua vida de pecado, detalles de la vida cristiana diaria, pertenencia a una iglesia local, cambios de iglesia, discipulado o pastoreo espiritual, descubrimiento de dones espirituales, ministerio o servicio, problemas eclesiales, inmoralidad en el liderazgo, temas polémicos, escatología, profecía bíblica, exégesis o interpretación bíblica, apologética, sistemas homiléticos, pecados eclesiales, etc.

e) Prolongada. Esta consejería presenta, cuando el solicitante no puede resolver su problema en una sesión o dos, sino que necesita de varias sesiones, o de un tratamiento bíblico a su problema.

Esta actividad está revestida de un trato delicado, ya que se manejan almas, que han sido compradas a precio de sangre. Se desarrollará la consejería con temor y temblor, apoyándonos en lo que el Espíritu Santo ha dictado en la Biblia. Un consejero depende totalmente de El en este oficio, ya que como se ha dicho previamente, estamos entre Dios y quien necesita de consejo. Estamos por el pueblo delante de Dios y sólo sometiendo los asuntos a El, podremos aliviar las cargas de la iglesia y ayudar a su resolución

ALGUNOS DATOS DEL PERFIL DEL "CONSEJERO"...

Dios le dice a Moisés por medio de su suegro: ... escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo... y en otra ocasión agrega: ...Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos...

Esto habla de la calidad de quien aconseja. Y al decir varones, refiere genéricamente a varones y varonas, que aspiren a vivir las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Cuando dice temerosos de Dios, habla de una vida espiritual estable y del entendimiento de que las almas que se aconsejan no son propias, sino de Aquel que las compró con su sangre. El consejero está entre Dios y el pueblo sólo para declarar la Palabra de Dios

Los consejeros de verdad, son varones y varonas que caminan en verdad, que hablan verdad, que viven la Verdad, que exhiben la verdad en cada acto de su vida, porque lo acusan su conducta y su testimonio. Son gente sujeta a autoridad; en caso de varonas casadas, sujetas a sus varones y si son varones, sujetos a su Cabeza, Jesucristo.

Cuando dice: que aborrezcan la avaricia, habla de honestidad, es decir, de alguien que no se aprovecha de la consejería para ganar ni posición, ni favores, ni protección, ni invitaciones, ni regalos o prebendas.

Al aconsejar, no podemos hablar por cuenta propia. Dice Jesús: El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia... Tampoco se busca gloria al aconsejar de la Palabra de Dios, porque Jesús no la buscaba. El decía: yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga...

No se puede hacer la obra para ser vistos de los hombres, que aman los primeros asientos o las primeras sillas y las salutaciones en las plazas y que los hombres nos digan... "consejeros", porque la humildad será característica de quien tome este oficio...

Revisemos antes de actuar, si llenamos el perfil...

Mensaje dado en el Encuentro de Filiales de Comisión Centros Cristianos, A. R. 2000
Tequisquiapan, Qro.
e-mail del autor: gonzalo@ccc.org.mx Se agradecerán sus comentarios


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