LA COMUNION PERSONAL,
CONYUGAL, FAMILIAR Y COMUNITARIA

Por Jorge Rico Tavera
Pastor del Centro Cristiano Joya

La comunión personal.- Hay muchos servidores, lideres y pastores que adquieren hábitos, rutinas, o entran en activismo con el propósito de ver que crezca el grupo de iglesia que dirigen. Por lo tanto se llenan de actividades o bien se dejan influír de congregantes que dicen "el pastor de aquella congregación sí ayuda económicamente, da despensas, barre la iglesia, lava, hace esto, lo que les lleva a saturarse de actividades. En la mañana programan su agenda, su palm o su lap top y anotan con horarios definidos, todas las tareas y las citas; a veces no se dan tiempo ni para comer, para terminar todos sus pendientes. Y sin darse cuenta sacan de la agenda a nuestro Señor Jesucristo, es decir, no se dan tiempo para la necesaria comunión con Dios; están muy activos, muy ocupados pero sin Dios.

     Varios pastores me han visitado y he detectado que no leen la Biblia, que no tienen tiempo para orar y esto es algo muy delicado porque caemos en un tren de vida con tantas actividades que se nos olvida nuestra relación con Dios.

     Necesitamos reflexionar y vivir lo que dice el Salmo 84:10 a 10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.

     Si nosotros no buscamos la presencia de Dios en nuestras vidas, si no buscamos esta relación diaria con Dios, si no metemos a Dios en nuestra agenda y si no le decimos: "Señor tú estás primero que todo" y si no le decimos: "Señor qué quieres que yo haga hoy", entonces todo lo que hagamos serán buenas intenciones y solo consumiremos energías y nos desgastaremos sin ver el fruto espiritual deseado.

     Es importante no perder nuestra comunión diaria con Dios, en oración, lectura de la Palabra y adoración, para que el Señor nos hable y nos guíe, a hacer su voluntad y no nuestras buenas ideas.

     Salmo 73: 24 – 28: 24 Me has guiado según tu consejo,Y después me recibirás en gloria. 25¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. 26Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. 27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirá a todo aquel que de ti se aparta.28Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.

     La comunión conyugal.- El sábado pasado, al cumplir mi esposa y yo 17 años de casados, le di gracias a Dios por ella, ya que ha sido una gran bendición en el ministerio, un gran apoyo en la iglesia, como esposa y como madre de nuestra hija. Y quiero tocar esta área de la comunión conyugal porque si la esposa no está con nosotros, la iglesia no camina.

     Cuando trabajamos en la iglesia necesitamos saber cuál es el llamado de Dios para nuestra esposa, porque la congregación tratará de conocer el lugar de la esposa del pastor.

     Antes se decía que una esposa de pastor debía saber tocar el piano, y muchas sufrían por no cumplir con ciertos requisitos impuestos por la congregación, sin darle la libertad al Espíritu Santo que usara a las esposas de los pastores. Conozco esposas de pastores que no tocan el piano y Dios les usa grandemente predicando en las cárceles, hospitales o como maestras de niños.

     Cada esposa tiene un llamado diferente y no debemos permitir que la congregación se encargue de imponer a nuestra esposa ciertas actividades que no son de su área y luego opinen que una esposa de pastor debe de hacer esto y aquello, porque de no hacerlo "no es esposa de pastor o está mal".

     Como consecuencia, la esposa comienza a vivir de una manera presionada y puede sentirse que no es digna. Por lo tanto para que esto no nos pase, nosotros tenemos que ayudarle a encontrar su llamado y cuando ella lo confirme, animarle e impulsarle, para que ella ame el servicio a Dios y déará mucho fruto.

     Es importante que en la comunión conyugal, exista un balance en el servicio de la iglesia y de la casa, porque muchas veces queremos llevarlas al "Plan Casas", a visitar familias para consejería, andar de un lado para otro, y al regresar a casa exigimos que todo este limpio, ordenado, lavado; los hijos con sus tareas terminadas y como se advierte que no hay nada en casa para comer, le decimos ¿qué pasó? sin reconocer que ella no ha tenido tiempo de atender su casa por andar todo el tiempo con nosotros.

     Se precisa un equilibrio, de tal manera que valoremos y reconozcamos que tiene que atender casa, hijos, esposo y además el ministerio. Por lo tanto, necesitamos buscar la manera de que no se sature y apoyarla para vivir en armonía.

     Otra de las cosas que tenemos que considerar es el trato digno hacia ella, en la iglesia, en la casa y en todo lugar. En ocasiones se ve a la esposa como un mueble debido a los pendientes, a problemas y no se le habla, se nos olvida que ella es esposa y no se le da el trato adecuado. Hemos de considerar que ellas necesitan un trato de amor, de comunicación y dedicarles tiempo.

     Nosotros damos consejería a muchas personas, les damos nuestro tiempo a mucha gente para escucharles y aconsejarles con la palabra de Dios, pero una vez mi esposa me dijo: " me puedes dar una cita en tu agenda?". Esto me impactó y me hizo reflexionar sobre el tiempo que debo dedicarle a ella y a mi hija. Tiempo para escucharla, tiempo para conocer su corazón, tiempo para entenderla, tiempo para bendecirle, tiempo para amarle al igual que a mi hija. En otras palabras necesitamos vivir sabiamente con nuestra esposa y tratarla como vaso más frágil.

     1Pedro 3:7: 7Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

     Dios no quiere que descuidemos la comunión conyugal, porque es el motor que mueve a la familia y a la iglesia. Si estamos bien con nuestro cónyuge, estamos bien en casa, y estamos bien en la iglesia, Dios nos respalda y nos bendice.

     Proverbios 18:22: 22 El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia del Señor.

     También existe otro caso, cuando la esposa no quiere servir en la iglesia, es decir, que no quiere atender a las damas, no quiere compartir la Palabra, no quiere ministrar a nadie y a veces ni se quiere congregar. Eso suele suceder porque no le participamos de lo que estamos haciendo; a veces ella es la última en enterarse de los planes, o se entera de dicha actividad hasta el momento del evento; todos lo sabían menos la esposa.

     ¿Qué es lo que se tiene que hacer? Mostrarle la visión de lo que Dios nos habla, orar y hablar con ella hasta que ella se embarace de la visión y podamos ser uno en la visión.

     Habacuc 2:2: 2Y el Señor me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

     La comunión familiar.- En la familia, el primer fruto para el Señor son nuestros hijos ¿De qué sirve ser un excelente pastor, una excelente esposa de pastor o un excelente servidor, si los hijos se pierden? Tenemos que trabajar sobre ellos. Ninguno debe perderse; tenemos que cuidar su testimonio.

     Algo que se comentó el día de ayer relacionado con la educación de un hijo de servidor y que quisiera complementar es lo siguiente: Un día mi hija me comentó que se sentía presionada por la congregación, de tener que ser perfecta por ser hija de pastor. Yo le dije: "Yo no te voy a pedir que te veas como hija de pastor o como hija de servidor, sino como hija de Dios; y como hija de Dios tienes que ser una buena cristiana, tienes que ser de testimonio, vivir la Palabra y servirle a Dios con amor. Olvídate que somos pastores o que somos servidores, considera que solo somos cristianos, nada más". Los hijos de Dios tenemos un estilo de vida por amor a Dios, porque de lo contrario caeríamos en lo que muchos matrimonios en consejería dicen: "soy cristiana y mi esposo es de otra religión; él dice que cuando nuestro hijo crezca que él decida".

     Esto es un error, nuestros hijos tienen que saber que son hijos de Dios y que es nuestro estilo de vida, viviendo la Palabra de Dios. Como hijos de Dios tienen que cuidar su testimonio, su forma de vestir; en la escuela sacar las mejores calificaciones de acuerdo a su capacidad, su forma de hablar, el respeto a sus padres porque es parte de vivir la Palabra; "tengo algo diferente, soy Hijo de Dios".

     Proverbios 6:20: 20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la Enseñanza de tu madre.

     Esto es parte de lo que tenemos que sembrar en nuestros hijos. Necesitamos enseñarles a amar la obra, para que la visión que Dios nos a mostrado de Id y haced discípulos y de extender el Reino de Dios a todas la naciones, se continúe haciendo con amor para Dios y pueda trascender a las siguientes generaciones.

     Cuidar de no forzar a los hijos y exigirles a que sean pastores, mas bien tenemos que respetar el llamado que Dios tiene para cada uno.

     También es importante, sembrar en el hijo el amor al servicio a Dios, y de esta manera él vaya creciendo, disfrutando y comprometiéndose con Dios en el servicio por amor.

     Hablando de la comunión familiar, se sugiere también, que cuando se salga de vacaciones, no se llegue a casas de hermanos, por no gastar o ahorrarse dinero, porque cuando nos reciben nos tienen un tour bien organizado:

     El lunes vamos a tal playa, para que la conozcan, el martes, ya preparé una reunión en la tarde para que compartan la Palabra de Dios. El miércoles, los voy a llevar a comer mariscos, pero en la tarde tengo reunión de varones y ya les avise que estas por acá y queremos que compartas. El jueves, tengo una reunión de damas a tu esposa por la mañana, y en la tarde los llevo a un recorrido que se hace en un barco. El viernes, desayunamos juntos en la casa y por la noche organice una cena de matrimonios para que compartan los dos; solo que el hijo al ver eso dice: "Papá tú dijiste vacaciones".

     No robes el tiempo que merecen tus hijos y tu esposa, si dijiste vacaciones, cúmplelo.

     En tiempos de descanso con la familia, olvídese de los hermanos y dedíqueles ese tiempo a su familia disfrutando de la intimidad familiar.

     A veces en el día de reposo, no estamos con la familia y es muy importante convivir, cuidar y disfrutar a la familia. Cuidar que la iglesia no esté en tu casa. Necesitamos enseñar a la congregación que hay tiempos y deben de respetar nuestra intimidad.

     Proverbios 24:3: 3 Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará.

     La comunión con la iglesia.- Es importante no hacer acepción de personas, Dios envía a la iglesia hermanos de diferentes clases sociales y tenemos que considerar que Dios no mira lo externo o lo material, Dios mira el corazón de cada persona.

     1Samuel 16:7b: porque el Señor no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón.

     No dejarse influenciar por hermanos que se sienten con derechos al diezmar mas, sino mas bien recibir la guianza del Espíritu Santo.

     Existen pastores o servidores que no permiten el ruido en la congregación; y cuando escuchan un ruido en la reunión dominical o en un curso bíblico comentan "saquen ese niño de aquí, o llévenlo al cunero", pero cuando el hijo del pastor o del servidor es el que hace el ruido, corriendo o llorando etc., lo dejan y los servidores comentan: "déjenlo, es el hijo del pastor, no lo toquen…"

     Qué importante es no hacer concesiones. Qué importante es enseñar a nuestros hijos a no mostrar orgullo ante la congregación.

     Toda la familia necesita vivir siempre con un corazón humilde, así como tener un corazón de servicio. Enseñar a la familia a respetar a Dios, a la congregación y disfrutar servir a Dios en amor. Necesitamos vivir en comunión con alegría y sencillez de corazón.

     Hechos 2:46 46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón.

     Oramos porque hagamos todo en Su Voluntad.

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